Todas las personas, sin hacer diferencia de género, tienen deseo sexual; este deseo es la llamada Especialistas en sexología consideran que el deseo estaría condicionado por diversos elementos: entre estos elementos nos encontramos con condiciones educacionales, sociales y culturales, así como también . Es decir, que, en gran parte, en deseo sexual podría estar determinado por el contexto que habitamos.
Se ha catalogado a la , durante toda la historia, como si siempre o casi siempre le faltara deseo sexual, esto es porque siempre se le ha atribuido al hombre un deseo sexual superior a la mujer. Esto es un mito, pues mujeres y hombres tienen la misma capacidad de desear, siendo que el problema no es la cantidad, sino que es un problema de entorno. Esto significa que si el entorno trata a la mujer de la misma manera que al hombre, es decir, se plantea, por ejemplo, una educación igualitaria, la mujer tendría la posibilidad de tener el mismo deseo que el hombre, o incluso más.
Lamentablemente el mundo funciona de otra manera, existiendo grandes diferencias entre hombres y mujeres, provocando así las diferencias en el deseo sexual, sobre todo en las mujeres, provocando la disminución en el interés por el sexo. Esto es, afirman los especialistas, ya que se trata a la mujer de manera desigual en nuestra sociedad, y se le achacan tareas estresantes, y no sólo en el trabajo, sino también en su propio hogar.
Por otro lado, faltaría mucha información sobre la sexualidad en las personas mayores, creyendo en una serie de mitos sexuales que no son ciertos. Provocando así la baja del deseo sexual en las mujeres mayores.
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