COMIENDO FUERA DE CASA
Una buena alternativa para quienes tienen que pasar muchas horas sin comer absolutamente nada, es consumir una buena cantidad de líquidos, yogures descremados y licuados. Sentirán menos hambre y no estarán pensando en lo que comerán más adelante.
En caso de sentir ganas de comer un alimento que engorde, se recomienda compartir la porción y acompañarla con ensaladas, panaché de verduras o palmitos con limón. Podrá elegir una copa de frutillas con tan solo un poco de crema, una manzana asada con Marsala o una macedonia de frutas.
Los sándwiches de pan árabe con abundante verdura como tomates, lechuga, pepinos frescos o en vinagre o rúcula, son preferibles. Puede utilizar fiambre de pavo magro, lomito ahumado, jamón desgrasado o bien carnes frías como pollo, pavita, peceto o pastrón en reemplazo de embutidos grasos.
Puede comer una salchicha sin pan o pedir en una confitería un licuado de fruta y agua o leche sin azúcar. En los kioscos puede comprar yogures descremados, barritas de cereales bajas en grasa o ensaladas de fruta.
En caso de llevar comida de su casa, envuelva rollitos de jamón o bastoncitos de queso. Para saciar el hambre a media mañana o a media tarde, lleve en un recipiente, trocitos de manzana rociados de jugo de limón.