El tratamiento de la requiere una dieta y estilo de vida saludable.
Controlar el consumo de sodio es necesario y adecuado en este nuevo concepto de alimentación, ya que la ingesta actual de sal de mesa en el país es excesivo. El consumo exagerado de sal es directamente proporcional a la en los tejidos y por consecuencia la tensión del organismo.
Al consumir poca sal será más fácil la eliminación de toxinas mediante la orina, además de que beneficia las posibles complicaciones cardiovasculares, hepáticas o de retención de líquido.
Al considerarse la factor de riesgo cardiovascular, los miramientos también deben estar enfocados a un peso corporal normal para estatura y la edad.
El sobrepeso debe ser erradicado para evitar también un .
Debemos consumir la suficiente y para prevenir cualquier alteración en presión arterial y el peso. Por lo tanto se recomienda mantener un peso adecuado, disminuir la sal en las comidas y evitar las grasas saturadas. Para esto e importante vigilar lo siguiente.
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A la hora de escoger carnes preferir las blancas, como pollo, pavo, conejo, caballo y retirar el exceso de grasa al resto de las carnes: ternera, cerdo, etc.
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Preferir la ingesta de pescado por sobre las otras carnes.
- Consumir de 4 a 6 huevos a la semana (si es que no existe contraindicación médica).
- Utilizar para aliñar las ensaladas.
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El efecto del café en la tensión arterial es escaso y de breve duración por eso no es preciso suprimirlo, aunque se recomienda tomarlo con moderación.
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Beber leche en cantidades moderadas ayudará a mantener un calcio adecuado en el organismo. ( 2 porciones mínimas diarias).
- Consumir productos bajos en grasas asequibles en el mercado.
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Si va a almorzar o cenar fuera de casa, preferir los platos más livianos como ensaladas, pescado, carnes blancas. Evitar las frituras y las salsas.