SHIITAKE UNA RECETA CONTRA EL CÁNCER
Siguiendo un programa de prevención contra enfermedades cancerígenas, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Silvicultura de Japón celebró a finales de 1993 un certamen para productos naturales con el propósito de analizar la riqueza anticancerígena de alimentos tradicionales de la dieta oriental. A este certamen se presentaron más de 2.000 alimentos: especias, como el clavo o el tomillo, verduras, como las espinacas y setas como el shiitake (Lentinus edodes), el maitake (Grifola frondosa) y el reishi (Ganoderma lucidum), que demostraron diferentes propiedades antimutagénicas.
Apreciadas desde antiguo por sus virtudes medicinales y su delicado sabor en sus países de origen (China, Japón y Corea, principalmente), estas tres variedades de hongos han sido veneradas como un tesoro de salud y longevidad dentro del vademécum natural de la cultura oriental y en los últimos tiempos se han descubierto en occidente como excelentes aliados en la prevención y el tratamiento del cáncer y como paliativo del agotamiento y las náuseas ocasionados por el tratamiento con quimioterapia, entre otras muchas virtudes.
En un punto intermedio entre el mundo animal y el vegetal, como el resto de setas, los hongos shiitake, maitake y reishi tienen su potencial terapéutico en los polisacáridos que forman parte de ellos (ver glosario al pie de página) especialmente el Beta-D-glucano, con capacidad para activar y fortalecer las defensas naturales del organismo y potenciar la actuación de los macrófagos, los linfocitos T y las células asesinas naturales (natural killer cells –NK-), aumentando el nivel de interferón y elevando así la inmunidad debilitada y la resistencia frente a infecciones virales y tumores.
Las tres variedades de setas son ricas en antioxidantes, bajas en calorías, de alto contenido proteico (sus proteínas poseen los 9 aminoácidos esenciales para el organismo), fibra, minerales y vitaminas. Aparte de sus efectos antitumorales y anticancerígenos destaca su capacidad de reducir los niveles de colesterol y glucosa y sus beneficios contra la hipertensión y los trastornos hepáticos. La seta shiitake es la más común y fácil de encontrar en herboristerías, establecimientos de alimentación oriental o natural (se puede conseguir fresca o deshidratada), aunque también se pueden adquirir preparados de cualquiera de las tres especies en forma de cápsulas o extractos líquidos.
Qué son…
Los polisacáridos: Sustancias formadas por más de 10 moléculas de hidratos de carbono simples que se enlazan entre sí para formar una molécula grande.
Beta-D-glucano: Tipo de polisacárido o hidrato de carbono con propiedades anticancerígenas.
Macrófagos: Células del sistema inmune que capturan y digieren los cuerpos extraños y los tejidos deteriorados del organismo.
Linfocitos T: Vigilan y defienden el organismo frente a enfermedades víricas y células cancerosas.
Células asesinas naturales (NK): Identifican las células tumorales y las infectadas por virus para unirse a ellas y destruirlas.
Interferón: Sustancia proteínica capaz de inhibir la multiplicación de virus y tumores y de promover la actuación de las células NK y de los macrófagos.
Receta:
Sopa de verduras y pescado con fideos de arroz y setas shiitake
Raciones: 4
Preparación: 45 min
Cocción: 45 min
Ingredientes:
400 g de fideos de arroz o tallarines
150 g de puerros
2 zanahorias gruesas
50 g de setas chinas (shiitake)
1 col china
2 cucharadas de jengibre rallado (50 g)
200 g de gambas crudas
150 g de almejas
4 cucharadas de salsa de soja
1 ramillete de cebollino (opcional)
1 limón
sal
Elaboración:
Se lavan las almejas y se les deja que suelten la arena en un recipiente con agua fría y sal gorda. Mientras, se pelan, lavan y cortan los puerros en trozos de 2-3 cm al bies. Se pelan las gambas, y se deja la cola entera para decorar. Se lavan las setas shiitake. Se pelan las zanahorias. Se retiran las hojas superficiales de la col, se cortan en 4 cuartos, se pican finamente y se lavan bien. Luego, se introducen las hortalizas en agua hirviendo con sal durante 5 minutos. Tras ese tiempo se retiran y se colocan inmediatamente en un gran bol de agua fría. En el caldo anterior se cuecen los fideos de arroz durante 10 minutos. Se escurren, se dejan enfriar y se reserva el caldo. En otra cazuela, con un fondo de agua se abren las almejas y el caldo sobrante se filtra y se mezcla con el caldo donde hemos cocido los fideos. Finalmente, se introducen los ingredientes en una cazuela de barro, se rocían con el caldo y se cuecen a fuego lento durante 10 minutos. Antes de finalizar la cocción, rociamos la sopa con la salsa de soja y el jengibre rallado. El plato se acompaña con limón cortado a cuartos y cebollino finamente picado.