Los ácidos grasos Omega-3 y Omega-6 están presentes en los tejidos y grasa corporal. Durante su evolución de millones de años, el cuerpo humano ha sido diseñado para desempeñarse dentro de un equilibrio perfecto entre ambos ácidos grasos, cada uno jugando un rol importante e irremplazable en la protección de nuestra vida.
Paralelamente con un cambio dramático en este saludable equilibrio en nuestra dieta a favor de los ácidos grasos Omega-6 (proveniente mayoritariamente de aceites vegetales, grasas animales, lácteos), hemos visto un aumento en las enfermedades crónicas e inflamatorias en todo el mundo, e innumerables estudios científicos han señalado la falta de Omega-3 como una importante causa de la disfunción.
Para restablecer el equilibrio perdido, por lo tanto, es necesario disminuir la ingesta de ácidos grasos Omega-6 y aumentar la ingesta de ácidos grasos Omega-3. El motor de su cuerpo mejorará así su desempeño y le protegerá naturalmente contra muchas enfermedades evitables.
Los riesgos cardiovasculares pueden ser alteradospor la implementación de hábitos alimenticios más saludables, entre los cuales el más importante es la calidad de los alimentos ingeridos. Los ácidos grasos poliinsaturados Omega-3 tienen un importante efecto de protección cardiaca.
1. Bajan la presión arterial
2. Reducen los niveles de colesterol y triglicéridos
3. Previenen la arritmia cardiaca y la muerte súbita
4. Previene la depresión, regula el estado de ánimo
5. Mejora la concentración
6. Aumenta la resistencia a enfermedades e inflamaciones.
7. Embarazo y lactancia
8. Depresión post parto
9. El Omega-3 es crítico para el desarrollo visual del feto
10. El Omega-3 es esencial para el desarrollo y crecimiento del niño
11. Tratamiento del Trastorno de Déficit Atencional con Hiperactividad (ADHD) con Omega-3
12. Omega-3 fortalece el sistema inmunológico del recién nacido.
13. previene enfermedades mentales como alzheimer
14. mejora la irrigación del cerbro