Especial cuidado cuando se tiene alergia conocida a plantas de la familia de las Liliáceas.
No debe darse nunca a las mujeres durante la menstruación y el embarazo, ni tampoco a cuantos padecen hemorroides sanguinolentas.
Tampoco se debe administrar a los niños menores de diez años.
El Aloe tampoco se empleará cuando existan tendencias a hemorragias en la región genital.
El acibar fresco de las hojas puede causar dermatitis de contacto, no así el del gel interior desprovisto de la piel.
No es adecuado cuando se padecen:
Cólicos gastrointestinales. Dolor abdominal de origen desconocido, abdomen agudo, obstrucción de las vías biliares, hemorroides, cistitis, prostatitis, colitis ulcerosa, síndrome del intestino irritable, insuficiencia cardíaca o renal. Su uso continuado es incompatible con los heterósidos cardiotónicos, corticosteroides, extractos de regaliz o saluréticos.