Se recomienda cultivarle en maceta de greda en vez de plástico. Este lo llenaremos con tierra normal de jardín con un 50% de turba, a partes iguales.
En el fondo para su mejor drenaje pondremos 2 dedos de gravilla. la palnta deberá quedar cubierta hasta el nacimiento de las hojas, es necesarios esperar un par de semana para comenzar su riego, para dar tiempo a cicatrizar sus heridas durante el trasplante. Situar la planta en lugar soleado y cálido, donde tenga mucha luz de sol.
En el invierno ,debemos protegerla del frío. Esta planta dara hijos que le nacen alrededor. Cuando estos tengan una altura de cuatro dedos, se han de separar de la planta adulta. Lo podemos hacer de dos maneras: Hurgando con los dedos, hasta encontrar su unión de madre e hijo, y la otra, sacándola totalmente de la maceta, separándola de la madre con más precisión y con todas sus raíces, aprovechando así, para recortar las raíces de la planta madre, si es que las tiene demasiado largas, y añadiendo abono vegetal orgánico en la tierra al plantarlo de nuevo.
Hay que recordar, que no se puede regar durante las dos primeras semanas después de su transplante. Cuando nacen los hijos y los trasplantamos, se dejan secar las heridas durante un par de semanas, sin exponerlos al sol directamente, pudiendo plantarlos individualmente en maceta.
Todas las plantas de Aloe tienen propiedades curativas, sobre todo las adultas de tres años aproximadamente desde que han hecho la flor.