ESTRÉS: ANTESALA DE LA DEPRESIÓN
Sufrir el divorcio de los padres o la muerte de uno de ellos, abusos sexuales, tener un progenitor con enfermedades psiquiátricas o con dependencia de las drogas son algunos de los traumas que pueden 'marcar' la salud mental de una persona.
Según algunas investigaciones realizadas, se ha detectado que el estrés es, en muchas ocasiones, la antesala a la depresión. El persistir en los recuerdos de vivencias traumáticas, pueden sugerir una afección mayor con características depresivas.
Lo anterior hace que el evitar el estrés sea excesivamente relevante a través de todas las opciones que tengamos a la mano.
Los buenos hábitos de salud pueden tener un efecto protector contra el estrés y la depresión. La actividad física regular alivia el estrés y la depresión y reduce las posibilidad de manifestar estas enfermedades cuando aún no se padece de ellas. Participar en un programa de control de estrés podrá disminuir las posibilidades de manifestar más problemas para aquellas personas que ya hayan sufrido este tipo de afecciones. Asistiendo a los programas de control de estrés, puede encontrar nuevas formas de enfrentar los desafíos diarios.
Fuente: Fabián Guajardo, Periodista Supernatural