HERBALISMO CHINO.
Los primeros escritos del herbalismo chino se remontan a unos 4 mil años. En ese entonces se describieron más de 300 plantas medicinales.
Los médicos chinos son verdaderos expertos a la hora de recetar remedios basados en hierbas que pueden administrarse vía oral, crudos o preparados en forma de ungüentos, tónicos, té o píldoras.
Una de la grandes diferencias con la medicina de occidente es que en el herbalismo chino los especialistas adaptan los remedios de acuerdo a cada paciente y su evolución, y mirando el enfoque médico como algo preventivo y no esperar a que el cuerpo y la mente se enfermen para actuar.
Las hierbas tienen una importancia trascendente para curar enfermendades, pero no hay que dejar de tomar en cuenta que la combinación con ejercicios, moxibustión, masajes, acupuntura y preparados de origen mineral y animal contribuyen aún más a recuperar y mantener la salud.
El diagnóstico en los chinos se realiza escuchando y observando al paciente, prestar atención a la edad, las expresiones y el aspecto físico. Tanto la inspección visual como la observación en su amplio sentido de la palabras son claves al diagnosticar a través de la medicina china.
Para nuestra cultura puede pararecer hasta sorprendente que los chinos sean capaces de diagnosticar embarazos precisando no sólo mes sino el sexo de gémelos a través del pulso.
Esto es sólo un pequeño ejemplo de las bondades de una medicina muy distinta a la que estamos acostumbrados a usar, pero con su simpleza y efectividad sigue ganando adeptos a pasos agigantados en iberoamérica.