MORA, PARA LOS PARASITOS INFANTILES
La mora o zarzamora
crece en un arbusto nudoso de ramas espinosas, que
pueden medir hasta dos metros. Sus hojas tienen un
borde serrado, el haz tiene un color verde oscuro y
el envés un color blanquecino
característico. Tienen flores blancas o rosas,
que germinan en racimos. Su fruto es la mora, semejante
a una baya comestible. Esta compuesta por numerosas
drupas unidas en un racimo, muy carnosas y de color
rojo o negro según su estado de maduració n.
A pesar de la exquisitez y propiedades
de la mora, sólo hasta 1850 empieza a cultivarse. Es mayoritariamente
silvestre, su reproducción es demasiado eficaz
y su crecimiento muy veloz. La mora puede formar extensos
setos en grandes áreas de bosque en poco tiempo.
Aunque puede consumirse al natural, se usa habitualmente
en la preparación de mermeladas, jaleas, zumos
y postres.
Su sabor agridulce, convierte
a la salsa de mora en un acompañante perfecto para las carnes. En
la selección de los frutos en el mercado, es
importante que tengan un color morado profundo.
INDICACIONES TERAPEÚTICAS
Laxante. Preparar un cocimiento de hojas
o cogollos en proporción de diez gramos
por cada litro de agua. Se recomienda tomar una
cantidad considerable, en raciones a lo largo del
día.
Jaquecas. Aplicar hojas calientes sobre la frente,
sus propiedades relajantes las hacen un calmante
ideal.
Diarrea
y disentería. Preparar en cocimiento quince gramos de hojas
en medio litro de agua. Beber en grandes cantidades.
En esta misma forma se emplea como astringente
y contra las anginas.
Parásitos infantiles. Se recomienda tomar
la raíz de la mora en infusión.
Tensión baja. Consumir la mora ya sea en
pulpa o jugo, varías veces al día
hasta lograr mejoría.