Un creciente numero de niños y jóvenes
de Americal están adoptado una dieta vegetariana
ya sea porque crecieron en una familia vegetariana
o por decisión propia.
Se ha expresado una inquietud acerca de los riesgos de una nutrición deficiente
que afecte el crecimiento y desarrollo de los niños y adolescentes vegetarianos,
particularmente aquellos criados en una estricta dieta vegetariana (Vegana) y
macrobiótica. Jacobs y Swyer (1988) y más recientemente Sanders
y Reddy (1994) han revisado extensamente las dieta lacto-ovo-vegetarianas para
concluir si son nutrimentalmente adecuadas. La mayoría de los estudios
bajo revisión se han enfocado en aspectos de salud de niños de
preescolar, pero muy pocos han investigado sobre el estatus de crecimiento, composición
corporal, maduración y condición física de niños
vegetarianos en edad escolar y adolescentes. Por ejemplo, en el llamado Estudio
de Granja (Farm Study) (una comuna Vegetariana en Tennesse) O'Conell y colegas
encontraron que la estatura de los niños hasta los 10 años de edad,
criados en una comuna vegetariana, estaban consistentemente por debajo de los
valores de referencia de los EU.
Por
contraste, en dos estudios sobre niños
de las comunidades Adventistas del Séptimo
Día (ASD), que en su mayor parte siguen
un estilo de vida vegetariano, no encontraron
diferencias significativas en la estatura, con
la excepción de los niños de colegios
(ASD) que resultaron ser significativamente más
altos. Después de comprobar las diferencias
de estatura, encontraron que los niños
y niñas de colegios ASD eran más
delgados que sus compañeros en colegios
públicos.
Por la escasez de data referente al crecimiento
físico, desarrollo de
pubertad y condición física de los niños vegetarianos
adolescentes y jóvenes adultos, diseñamos un estudio para evaluar
el consumo promedio y de energía alimenticia en un total de 82 niños
(Grupo A: niñas de 6-10 años y niños de 6-12 años),
adolescentes (Grupo B: niñas de 10-16 años y niños de
6-12 años), y jóvenes adultos (Grupo C: niñas de16-30
años y niños de 18-30 años)
El estudio incluía la determinación del consumo de energía
alimenticia (cuestionario de siete días sobre la frecuencia de comida),
estatura y peso (=tamaño) tríceps y grosor de la piel de la pantorrilla
al pellizcarla (=indicadores de grasa), caracteres de la pubertad (vello púbico,
desarrollo de senos y menarquía en niñas; vello púbico
y desarrollo de genitales en niños) (=maduración sexual), dinamometría
de las manos (=fuerza al apretar los puños), salto de longitud (en pie)
(=fuerza explosiva de piernas), abdominales en 30 segundos (=resistencia dinámica
muscular abdominal) y 3 minutos de escalera (step test) (= resistencia cardiorespiratoria).
Todos los resultados fueron comparados con los valores de referencia adecuados.
Resultados
El consumo de energía alimenticia en los niños adolescentes y
jóvenes adultos vegetarianos estuvo por debajo de los valores de referencia
con una mayor diferencia en los niños de 15 años (no.=4) y niñas
(no. =3), las niñas de 11 años (no. =3) y los jóvenes
adultos masculinos (no. =13) obteniendo un 66%, 51%, 71% y 68% respectivamente.
A pesar de este bajo consumo de energía, los sujetos vegetarianos alcanzaron
una estatura normal pero eran mas esbeltos (más bajo grosor al pellizcar
la piel e índices de masa corporal.) Debe señalarse que la ración
de energía recomendada representa las necesidades promedio de los individuos
y deben considerarse como estimaciones derivadas empíricamente que se
aplican a la población en general. Además, ninguna ración
se ha hecho con diferencias en la utilización individual de la energía
alimenticia, especialmente en poblaciones especiales como la vegetariana.
Con respecto a los exámenes de condición física, los niños
vegetarianos (grupo A) no fueron diferentes a los valores de referencia de
la población- Sin embargo, los hombres y mujeres adolescentes vegetarianos
(Grupo B) y los adultos jóvenes (Grupo C) obtuvieron un puntuaje por
debajo o en el promedio en el salto de longitud en pie y los abdominales de
30 segundos. Por el contrario, los sujetos vegetarianos del Grupo B (adolescentes)
y Grupo C (jóvenes adultos) tuvieron un mejor resultado en la prueba
de escalones (step test) que el grupo de referencia. Este último descubrimiento
sugiere que los sujetos vegetarianos tienen una mejor capacidad de resistencia
cardiorespiratoria. En este respecto, debe señalarse que un factor contribuyente
pudo haber sido la practica de deportes de resistencia de la población
vegetariana que se estudió. Además, la masa corporal relativamente
baja y la baja doblez de la piel pueden haber contribuido a la mejor resistencia
cardiorespiratioria de los sujetos vegetarianos.
Respecto al desarrollo de la pubertad encontramos que (excepto por una niña
de 12 años en la fase de desarrollo) los adolescentes vegetarianos niños
y niñas (Grupo B) alcanzaron las etapas de maduración sexual
dentro de los rangos normales. Además, en el presente estudio la edad
media de la menarquia de 13.2 años corresponde con las cifras más
recientes (1990) de niñas flamencas.
En conclusión, el resultado del presente estudio apoya la perspectiva
que una dieta lacto-(ovo) vegetariana proporciona un desarrollo y crecimiento
físico adecuado.
Comparando los valores de referencia, los jóvenes vegetarianos son más
esbeltos, con resultados relativamente bajos en pruebas de fuerza pero altos
en resistencia
cardiorespiratorias.
Fuente: Prof. Dr. Marcel Hebbelinck, 3rd International Congress on Vegetarian
Nutrition