La planta sagrada por
excelencia de la Polinesia ha sido siempre el Noni o Morinda Citrifolia utilizándola como elemento esencial en su dieta diaria cumpliendo
así -obviamente sin conocerlo- el aforismo hipocrático que dice "que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento".
desde
su "descubrimiento" por parte de los científicos occidentales
en 1950 sus posibilidades terapéuticas siguen aumentando. De hecho,
hace unos años el fruto del Noni se utilizaba sólo como analgésico
y antiséptico pero los últimos estudios realizados en la norteamericana
Universidad de Cornell le atribuyen ¡74 usos medicinales distintos!
Constatada su eficacia en un buen número de problemas de origen
infeccioso así como en casos de fiebre, diarrea y parasitosis
es especialmente eficaz en el tratamiento del dolor -sobre todo
en casos de artritis y como terapia de apoyo en tratamientos anticancerígenos-
ya que posee efectos analgésicos y antiinflamatorios.
Su nombre científico es Morinda citrifolia. Es una fruta natural que contiene componentes que pueden ayudar al cuerpo humano a regenerarse celularmente y a incrementar las defensas del mismo, de manera natural.
Los estudios efectuados sobre esta fruta consideraron que eran de extraordinarios beneficios para la salud por lo que se comenzó a dar a conocer en el resto del mundo
A nivel mundial miles de personas ya la consumen y sus efectos han logrado disminuir (y en muchos casos desaparecer) las enfermedades que los aquejaban. NONI, ya esta en mas de 40 paises desde 1996 cuando salio al mercado.
Usada en la polinesia, china e india desde hace 2.000 años ha demostrado que los agentes botánicos del extracto del fruto mejora la salud en una larga variedad de afecciones.
La sustancia más prometedora que se ha encontrado en el jugo de Noni es la PROXERONINA, que es convertida por el organismo en XERONINA, compuesto químico fundamental que interviene en una amplia variedad de reacciones bioquímicas normales del cuerpo humano. Debido a esto actúa como un regenerador celular, lo que provoca el acelerar la curación de una serie de enfermedades como diabetes, cáncer, artritis, asma, problemas digestivos, entre otras.