El olivo es una planta de porte
arbóreo, cultivada
principalmente en la cuenca del Mediterráneo.
Generalmente son árboles de gran edad, que tardan
mucho tiempo en crecer y ser productivos. Su cultivo
está extendido por todo el sur de Europa, y
en algunas regiones de América donde un clima
similar al mediterráneo ha permitido el desarrollo
de los árboles. Actualmente se conocen alrededor
de doscientas especies de olivo, aunque no todas son
explotadas con fines alimenticios. El fruto del olivo
es la aceituna u oliva, y la diferencia entre ambos
términos es que la aceituna es la que se destina
a la obtención del aceite de oliva , la otra
es el nombre genérico del fruto de este árbol.
Se adapta con facilidad a cualquier
tipo de suelo, y algunas variedades de porte arbustivo
suelen agruparse en setos y son parte importante
del paisaje forestal meridional europeo. El árbol no suele medir
más de diez metros, sus ramas son en general
muy espigadas y ligeramente angulosas, en algunas variedades
presentan incluso algunas espinas.
Es un árbol de hoja perenne, que tienen en
general forma ovalada y son de color verde oscuro.
El envés de las hojas es de color grisáceo
ligeramente metálico, debido a una pilosidades
microscópicas que lo recubren. Sus flores son
pequeñas y blancas, con unos estambre muy llamativos
ya que son del mismo tamaño de los pétalos.
Suelen agruparse en racimos en la base de las ramas,
y su fruto suele madurar alrededor del mes de septiembre.
El fruto es la oliva o aceituna
antes mencionada, que es una drupa poco pulposa cuya
semilla es casi del mismo tamaño, y es muy dura, se le llama
también hueso. Las aceitunas son de color verde
cuando no han madurado, y tienen un sabor acre que
se elimina con compuestos químicos y la acción
de la salmuera y ciertas hierbas aromáticas.
Estas se destinan en general para el consumo humano
directo, se pueden comer solas en forma de aperitivo
o como ingrediente de numerosas recetas, especialmente
en la cocina mediterránea.
Las olivas maduras son de color
negro, y se utilizan para la producción del aceite de oliva. Este
es el jugo aceitoso que se obtiene al prensar las aceitunas,
tiene una textura oleosa muy característica
y un aroma intenso y embriagante. Es generalmente de
un color ambarino ligeramente verdoso debido a restos
de pigmentos clorofílicos.
Se le considera un alimento en
extremo sano por su alto contenido de ácidos grasos monoinsaturados.
Estudios científicos han demostrado que este
tipo de lípidos contribuyen a eliminar el exceso
de colesterol en la sangre, y esta evidencia ha extendido
su consumo por todo el mundo durante las últimas
décadas. Además es rico en antioxidantes
naturales y vitamina E.
Recientes hallazgos médicos señalan
que podría contribuir a regular de forma natural
el nivel de glucosa en la sangre, optimizar la absorción
de nutrientes estimulando el crecimiento y controlar
la tensión sanguínea.
Se utiliza como cualquier aceite,
crudo en ensaladas o para freír. Su aroma característico
y su sabor dan a la comida un sabor muy particular
que encanta a todos los grandes chefs del mundo. Es
la carta de presentación de la famosa dieta
mediterránea, la cual tiene la fama de ser la
más sana, equilibrada y recomendable. De igual
forma, sería importante destacar que la madera
del olivo es también muy apreciada por su densidad
y dureza en el mundo de la ebanistería.
INDICACIONES TERAPEÚTICAS
Cálculos biliares, enfermedades del hígado. Tomar
jugo de limón con
aceite de oliva.
Laxante. Tomar 2 cucharadas de aceite en ayunas. Contribuye
a la digestión.
Fiebre.
Cocer veinte gramos de ramas o corteza de olivo
por cada litro de agua. Tomar varias tazas al
día.
Cutis
marchito y arrugado. Mezclar una yema de huevo con una
cucharadita de aceite de oliva y agregar unas
gotas de limón
si el cutis es graso. Aplicar durante 15 minutos
y retirar con leche o agua tibia.
Cicatrices,
heridas, úlceras
externas, labios partidos, pezones agrietados. Cocinar ligeramente tres manzanas y macerar
hasta obtener una crema. Agregar dos cucharadas
de aceite de oliva, cereal de trigo y
10 almendras molidas, se
mezcla muy bien y se aplica en la zona afectada
hasta que sane.
Estreñimiento. Como laxante en casos de
estreñimiento severo, tomar medio vaso de
zumo de acelga con una cucharada
de aceite de oliva.
Para cicatrizar
heridas y úlceras. Mezclar
el jugo exprimido de una manzana con aceite de
oliva, se aplica sobre la zona afectada.
Enfermedades
de la piel. En el caso de afecciones cutáneas, un
triturado de lechuga con una cucharada de aceite
de oliva aplicado en forma de cataplasma, ayuda
a la mejoría y suaviza
la piel.