La respiración
en presencia de oxígeno resulta esencial
en la vida celular de nuestro organismo, pero como
consecuencia de la misma se producen unas moléculas,
los radicales libres, que ocasionan a lo largo
de la vida efectos negativos para la salud por
su capacidad de alterar el ADN (los genes), las
proteínas y los lípidos o grasas.
En nuestro cuerpo hay células que se renuevan
continuamente (de la piel, del intestino?) y otras
que no (células del hígado, neuronas?).
Con los años, los radicales libres pueden
producir una alteración genética
sobre las primeras, aumentando así el riesgo
de padecer cáncer, y reducir la funcionalidad
de las segundas (las células que no se renuevan),
lo que es característico del envejecimiento.
Hábitos tan comunes como practicar ejercicio
físico intenso, el tabaquismo, el consumo
de dietas ricas en grasas y la sobreexposición
a las radiaciones solares, así como la contaminación
ambiental, aumentan la producción de radicales
libres.
Fuente:
http://www.alimentacion-sana.com.ar