EL TÉ DEVORADOR DE GRASAS
Conocido como "el té de los emperadores",
el Pu-Erh o té rojo es considerado por la
Medicina Tradicional China como la "bebida de
la salud". De hecho, es diurético, antibiótico,
ayuda a regular el tránsito intestinal, activa
el metabolismo del hígado y reduce los niveles
de grasas, el colesterol malo y el ácido úrico.
Mucho más, pues que una bebida ritual y milenaria.
Desde tiempos inmemoriales
el té ha constituido
un elemento esencial en la vida de todo chino. De
hecho, según un viejo proverbio las necesidades
básicas de la vida diaria de un ser humano
serían siete: leña, arroz, aceite,
sal, salsa soja, vinagre y, por supuesto, té.
Nada puede pues extrañar que su consumo haya
sido tradicionalmente signo de identificación
de la cultura china y se tomara en una especie de
ritual que ha unido durante siglos a ancianos y jóvenes
alrededor de una sencilla y agradable tetera para
disfrutar de la bebida y la conversación.
Es más, sus singulares propiedades han hecho que el té esté incluido
en el vademecum de las cincuenta plantas básicas de la medicina tradicional
china siendo el té rojo o Pu-Ehr, característico por su tono
marrón rojizo y un aroma semejante al de la malta, uno de los más
apreciados. Té que sólo se cultiva en la provincia de Yunnan,
conocida en China como 'el lugar de la eterna primavera'". La diferencia
respecto del té verde es que mientras éste aún no ha fermentado,
el Pu-Ehr ha sido sometido a un proceso de fermentación especial que,
además de hacerle más resistente, le añade nuevas propiedades
curativa
LAS
CARÁCTERÍSTICAS DEL TÉ ROJO
O PU-EHR
Al té rojo se le adjudicaron siempre en China -entre otras propiedades-
la capacidad de reducir los índices de grasa en el organismo. Pues bien,
ello se constataría científicamente -entre otros centros- en
la Universidad de Honk Kong y por investigadores franceses en el Instituto
chino de Medicina de Kunming en 1970. Asimismo, estudios posteriores realizados
en la Clínica St. Antoine de París certificarían que el
consumo diario de tres tazas de té rojo durante al menos un mes disminuía
no sólo el nivel de triglicéridos y "colesterol malo" sino
el de ácido úrico en porcentajes significativos. Nuevos estudios
en laboratorios japoneses corroborarían esos datos. Es más, comprobaron
cómo ratones a los que se dieron alimentos con alto contenido graso
y colesterol a la vez que té rojo mantuvieron su peso mientras que aquellos
a los que se les dio la comida grasa sin ese té engordaron exageradamente.
Los investigadores coligieron que ello podría deberse a los hongos y
bacterias que participan en su larga y especial fermentación.
Los análisis indican además que el té rojo es bajo en ácidos
tánicos, lo que permite su consumo a las personas con estómago
delicado.
Asimismo, activa la producción de enzimas purificadoras acelerando el
metabolismo del hígado así como la digestión -mejorando
la pereza intestinal-; paralelamente, aumenta la resistencia a los parásitos
intestinales por lo que es útil para combatir las infecciones estomatacales
(se ha demostrado incluso su efectividad en el caso de la Bodetella pertussis,
el patógeno de la tos ferina). Poder antibiótico que ayuda igualmente
a bloquear el crecimiento de las bacterias de la caries.
ELABORACIÓN
E INGESTA
La elaboración del Pu-Ehr constituye uno de los secretos mejor guardados
por la cultura china. De hecho, aún hoy no ha sido revelado en su totalidad.
Lo que sí conviene tener en cuenta es que debería beberse el
té sin azúcar ya que su sabor es de por sí agradable al
paladar. Algo a ser tenido en cuenta si queremos perder peso dado que las bebidas
azucaradas no son sino un aporte calórico innecesario. Además,
puestos a elegir existen productos naturales que permiten saciar los paladares
más golosos respetando mejor la salud; por ejemplo, la melaza, la miel,
el jarabe de arce o el jugo espeso de agave.
En suma, la costumbre de consumir té -hábito que, como es bien
sabido, asumieron los británicos- va más allá de lo social
y ha llegado a conformar un ritual que es fuente de salud, bienestar y equilibrio.