TRASTORNOS DE SUEÑO, CUANDO DORMIR ES UNA PESADILLA
Muchas veces nos encontramos con dificultades para dormir o para despertarnos. Cuando estos problemas se transforman en situaciones que se mantienen en el tiempo, podemos hablar de trastornos del sueño. Esta afección es definida como cualquier tipo de dificultad relacionada con el hecho de dormir, incluyendo dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido, quedarse dormido en momentos inapropiados, tiempo de sueño total excesivo o conductas anormales relacionadas con el sueñso.
Estas conductas afectan calidad de vida de las personas, al sentirse cansada, con poca concentración o irritable o simplemente el hecho de que la noche se hace una tortura, porque se sufre tratando de conciliar el sueño. Pero también hay casos en los que el trastorno del sueño puede predisponer a enfermedades serias, como ocurre con las alteraciones respiratorias durante el sueño (apneas, detención de la respiración de segundos de duración), que se ven principalmente en roncadores.
Varias son las claves que indican que el sueño puede ser anormal. Por ejemplo cuando la persona sistemáticamente tiene mucha latencia en el inicio del dormir o cuando se duerme fácilmente pero luego se despierta frecuentemente. También es anormal tener sueño fácil y continuo pero poco refrescante. Esto puede deberse a que durante el sueño ocurran fenómenos que lo fragmentan o lo hagan muy superficial, sin que los perciba el individuo, como pasa con los roncadores o quienes tienen muchos saltos durante el dormir.
Algunas opciones para superar este tipo de trastornos dicen relación con la alimentación y el medio ambiente. En este sentido es relevante tratar de disminuir las horas de vigilia errática, evitar los excesos de luz durante las horas que disponemos para dormir, eliminar los ruidos que puedan entorpecer el descanso y por sobre todas las cosas, reducir al mínimo el consumo de estimulantes como la cafeína, que puedan afectar negativamente el descanso.